Ella no puede más. No puede respirar. El dolor la acecha a todas horas. Su cabeza es una máquina de repasar dolor, angustia y deseos truncados. Necesita salir de donde está. No puede compartir ni un espacio más con esa familia de mierda que la atormenta. Se siente en una encrucijada. Se ahoga por las noches. No duerme. Piensa, piensa, piensa. Para colmo, alguien pequeñito depende de ella y ella se desarma a cada segundo. Cada día se torna más difícil seguir. Duele, duele todo el día. Se disfruta con culpa y no puede seguir. Su vida es un infierno, dependiendo y dependiendo de gente que mentalmente le hace mierda. Por favor, una ayuda, una señal. Una luz, una luz blanca que ilumine toda esta oscuridad.